Como bien sabéis la Orden de Frailes Menores, desde el 2019, hizo la encomienda de crear dos Redes: la Red Migrante de América (RMA) y la Red Franciscana del Mediterráneo (RFMed), para esta realidad permanente de movilidad humana. En julio de este año 2025 visitamos el proyecto de “La 72” y recabamos los testimonios de un religioso/a y laico, que están comprometidos en la acogida y apoyo a personas en movilidad humana de la RMA que ahora os compartimos; para saber que no caminamos en solitario y que es muy importante el trabajar en red siempre.
Soy la Hermana Karen López Sadoval, de la Congregación franciscana de la Inmaculada Concepción a quien pidieron venir a trabajar en “La 72” en el 2024. El 8 de agosto llegué a Tenosique – estado de Tabasco (México) para colaborar con “La 72 Hogar/Refugio para personas migrantes”. En nuestra congregación tenemos lo que llaman las obediencias y por obediencia me han pedido a colaborar en el albergue “La 72”.
Yo me dedicaba a la educación, trabajaba con jóvenes y adolescentes y esto ha supuesto un cambio de 365 grados porque es entrar con personas en movilidad. Y pues que no es un tema con el que yo no estaba familiarizada. Sin embargo, puedo decir que es mucho lo que me ha aportado y está aportando a mi vida, porque cada historia, cada vida que una va interactuando y conociendo es un replantearse el por qué y para qué aquí en esta vida, y más la misión que tengo yo como consagrada de poder apoyar a las personas tan sólo escuchándolas.
Puedo decir que es mucho lo que me ha aportado y aporta de forma significativa también para mí; lo mucho que me ha fortalecido en mi vida de comunidad, de oración y misión con estas personas, que muchas veces necesitan de apoyo a todos los niveles, sin pedir más que, simplemente, la presencia y la compañía. Entonces ver como desde pequeñas cosas una puede hacer mucho y ahí se está construyendo el Reino de Dios.



